domingo, 10 de febrero de 2013

Primera medida: aumentar la presión social

Dejémonos de ingenuidades. A los que vienen viviendo de la corrupción les importan una mierda el sufrimiento de la gente, la vulneración de sus derechos elementales, su empobrecimiento, su desesperación hasta llegar al suicidio, etc.

Se agrupan en una multitud de cárteles mafiosos infiltrados en las instituciones que regulan la vida pública. Están en la comunidad europea, en el gobierno de la nación y los parlamentos central y autonómicos, en las alcaldías y concejalías de cada pueblo y ciudad de España, en los consejos de administración de bancos, cajas de ahorro y la gran mayoría de las empresas. Utilizan testaferros para blanquear el producto de sus desmanes; o sociedades off-shore en las que navegan por los paraísos fiscales de todo el mundo amparados en la opacidad de dichas sociedades. Controlan mediante sobornos a la Judicatura, consiguiendo atajar las imputaciones que se les hace y que ocasionalmente les llevan a tener que declarar ante la justicia.

Si finalmente alguno de estos mafiosos es condenado la cadena de mando actúa al más alto nivel y consiguen de modo silencioso indultos que cuando salen a la luz resultan tan escandalosos o más que todas sus fechorías.

Es por ello que no podemos distraernos con las argucias de los partidos políticos para marear la perdiz mientras se ponen a salvo de que se les pueda pedir cuentas, tal y como ha decidido hacer el PP con la publicación de las cuentas fiscales de Rajoy.

Un instrumento de presión social para ellos es que se les reconozca cuando van por la calle o asisten a algún evento público. Su estrategia, lógicamente, les obliga a pasar cuanto más desapercibidos mejor. Por eso es por lo que es posible que una de las mejores medidas para aumentar la presión social sobre estos indeseables sea la transparencia.

Propongo aumentar la transparencia en lo concerniente a estos canallas. Que aparezcan fotografías de ellos vinculadas a cada cabronada que llevan a cabo. Nada de listas negras, que eso es muy antiguo y fácil de esquivar. Propongo realizar todas las fichas blancas que permitan identificarlos a ellos, a sus familiares mayores de edad y a los socios que comparten sus negocios. Fichas que inunden la red y permitan reconocer a un chorizo de Salamanca aunque esté en Roncesvalles, Almería o Miami. Fichas llenas de fotografías en donde se les identifique bien, acompañadas de los datos verificados acerca de sus actividades mafiosas.

Información transparente y aséptica que nos permita a los ciudadanos reconocer cuanto antes a todos estos hijos de la Gran Bretaña que nos están masacrando.

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